miércoles, 17 de marzo de 2010

SERVICIO DOMESTICO: Proyecto de ley. La equiparación con la Ley de Contrato de Trabajo. ¿Críticas?

Quienes trabajan en el servicio doméstico tendrán derecho a una indemnización por despido igual a la prevista en el régimen general de contrato de trabajo; podrán tomarse la licencia por maternidad percibiendo el sueldo, y tendrán un descanso semanal garantizado de 35 horas entre el sábado y el lunes.

Quienes dan trabajo en sus hogares, por su parte, seguirán pagando las mismas contribuciones que hasta ahora, pero habrá dos diferencias en el sistema de esas cargas sociales: la obligación de aportar regirá sin límites de horas trabajadas, con un mínimo de $ 20 -hoy la exigencia se da a partir de un mínimo de 6 horas por semana-, y la figura del “dador de trabajo” cambiará por la de “empleador”, con lo cual deberá identificarse como tal ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Esos son algunos de los cambios previstos en el proyecto de ley anunciado ayer por el Gobierno, y que será enviado hoy al Congreso. Según se estima, hay alrededor de un millón de trabajadoras, pero sólo un 10% está registrado y tiene aportes para la obra social y la jubilación, pese al blanqueo que se buscó provocar a partir de la posibilidad de deducir los sueldos y contribuciones de ese personal -hasta un límite de $ 9000 anuales- de la base de cálculo del impuesto a las ganancias. Esta posibilidad seguirá vigente.

El anuncio de la derogación del decreto ley 326 de 1956 y su sustitución por un nuevo marco normativo fue hecho ayer por la presidenta Cristina Kirchner, quien dijo que la iniciativa establece permitir el trabajo de las jóvenes de 16 a 18 años si se garantiza la finalización del ciclo educativo secundario.

Tras el anuncio en la Casa de Gobierno, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, explicó que uno de los cambios incluidos en el proyecto -denominado de “contrato de trabajo para el personal de casas particulares” es el derecho a una indemnización por despido equivalente al sueldo de un mes por año trabajado o fracción mayor a tres meses, calculado sobre la base del mejor ingreso de los 12 meses previos. El régimen actual contempla una prestación inferior a la mitad de la nueva suma, ya que se considera medio mes de sueldo, y se toma en cuenta el promedio del ingreso cobrado en el último año.

A partir del nuevo régimen, se fijará la duplicación de la indemnización si se prueba una relación laboral no registrada. Esta sanción no regirá durante un período de 180 días corridos a partir de la vigencia de la ley, como una forma de incentivar el blanqueo, según dijo el subsecretario de Relaciones Laborales, Alvaro Ruiz.

Por otra parte, comenzará a regir el sistema de asignaciones familiares, pero en una primera etapa sólo por lo que corresponde al pago del sueldo -a cargo del Estado- durante la licencia de tres meses por maternidad. La instrumentación del pago por hijo quedará para una segunda etapa. De todas formas, y si bien en principio el plan las había excluido, el Gobierno anunció que el personal doméstico tiene derecho a percibir la asignación social de $ 180 por hijo, que rige para los trabajadores en negro con ingresos de hasta $ 1500.

La iniciativa modifica los períodos de descanso. Así, deberá respetarse el tiempo libre de 8 horas nocturnas y los momentos de la comida.

Según Tomada, la ley dejará sujeta a una reglamentación posterior la inclusión del personal en el régimen de accidentes laborales. Eso implicaría la obligación de contratar a una aseguradora de riesgos del trabajo (ART). “La situación actual de menores derechos no tiene explicación alguna, estamos haciendo un acto de reparación para un sector que quedó excluido durante 60 años”, afirmó.

La Presidenta dijo que se usó en el proyecto la expresión personal “de casas” y no doméstico, “porque de domesticar se habla para los animales y en el siglo XXI es una afrenta para la condición humana”. Sin embargo, la palabra doméstico -de la que se deriva el verbo domesticar y no al revés- proviene del latín “domus”, que significa nada más y nada menos que “casa”. La Real Academia Española la define como “lo perteneciente o relativo a la casa u hogar”.

CLAVES

Aportes y contribuciones. No se prevén cambios respecto del régimen actual, salvo la obligación, hasta ahora no vigente, de registrar al personal que trabaja menos de 6 horas semanales.

Montos. El aporte mensual a la seguridad social es de $ 20 si la jornada semanal es de hasta 12 horas; de $ 39, si se trabaja de 12 a 16 horas, y de $ 81,75, por más cantidad de tiempo trabajado.

Indemnización. El despido supondrá la obligación del empleador de pagar una prestación equivalente al sueldo de un mes por cada año trabajado o fracción mayor de tres meses. El monto se duplica si existió una relación laboral no registrada.

Licencia. En el caso de maternidad, el personal gozará de un período de tres meses, durante los cuales el Estado se hará cargo del salario.

Menores. Se permitirá el trabajo de menores de 16 a 18 años, pero si se garantiza que se cumple con el ciclo secundario obligatorio.

Riesgos del trabajo. El proyecto de ley prevé dejar sujeto a una reglamentación un régimen de cobertura de accidentes para el personal doméstico.

Fuente


UNA MIRADA CRÍTICA DEL PROYECTO (NOTA DE IDESA: Fuente)


El trabajo doméstico es la principal vía de acceso al mercado de trabajo de las mujeres con baja calificación. Por eso tiene un alto sentido social establecer un marco de protección legal eficaz. El proyecto de ley preparado por el Poder Ejecutivo se limita a extender la legislación laboral general a este sector. Tal como ocurre en el segmento de las pequeñas empresas, el resultado con el servicio doméstico será un masivo incumplimiento de la norma. En lugar de priorizar la protección social nuevamente se opta por alimentar la floreciente litigiosidad.

Luego del anuncio presidencial, el Poder Ejecutivo Nacional elevó al Congreso Nacional un proyecto de ley proponiendo sancionar un nuevo marco regulatorio para el servicio doméstico. En términos simples, el proyecto de “Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares” propone asimilar el servicio doméstico a la misma categoría legal de un trabajador asalariado en una empresa. Es decir, propone que la legislación aplicable al servicio doméstico sea igual –o muy parecida– a la que se aplica al trabajo dentro de una empresa.

El trabajo doméstico es la principal vía de acceso al mercado de trabajo de las mujeres con baja calificación. Por eso tiene un alto sentido social establecer un marco de protección legal eficaz. El proyecto de ley preparado por el Poder Ejecutivo se limita a extender la legislación laboral general a este sector. Tal como ocurre en el segmento de las pequeñas empresas, el resultado con el servicio doméstico será un masivo incumplimiento de la norma. En lugar de priorizar la protección social nuevamente se opta por alimentar la floreciente litigiosidad.


Son muy visibles las obsolescencias del régimen legal vigente para el servicio doméstico. También es poco discutible que se trata de una situación especial tanto por las particularidades que diferencian a los trabajadores del sector (mujeres con bajo nivel de calificación, mayoritariamente pertenecientes a hogares pobres o muy cerca de serlo) como de los empleadores (familias que en la mayoría de los casos generan sus ingresos a partir del salario de sus miembros). Estas particularidades obligan a indagar si extender a una familia normas que fueron diseñadas para una empresa constituye una buena opción.

En este sentido, resulta pertinente tener en cuenta las evidencias disponibles sobre el actual grado de cumplimiento de la normativa laboral en empresas de diferente tamaño. Datos generados a partir de la EPH del INDEC para el primer semestre del 2009 permiten observar que:

• Entre las empresas con más de 40 trabajadores, el porcentaje de trabajadores registrados alcanza al 89%.

• Entre 6 y 40 empleados, el porcentaje de trabajadores registrados baja al 68%.

• Con menos de 5 dependientes, apenas el 31% de los trabajadores son registrados.

Los datos muestran que mientras en las empresas medianas y grandes el cumplimiento es de casi el 90%, entre las microempresas los trabajadores “en blanco” apenas superan el 30%. Este fenómeno está asociado, en parte, a que los controles se diluyen en la dispersión de los pequeños establecimientos. Pero también –y es probable que sea el factor causal más importante– a que las normas superan las capacidades económicas y administrativas de los emprendimientos más pequeños. La debilidad de los controles y la limitada capacidad económica y administrativa del contribuyente se potencian cuando el empleador es una familia. Prueba de ello es que aun luego de las reformas que simplificaron los procedimientos administrativos e incentivaron la registración con desgravaciones del impuesto a las ganancias, según la EPH del INDEC y el Ministerio de Economía un millón de trabajadoras del servicio doméstico todavía están “en negro” o lo que es lo mismo apenas el 13% de las empleadas domésticas están registradas.

No es discutible la necesidad de modernizar la norma que regula el trabajo doméstico. Ejemplos extremos que delatan la obsolescencia del régimen vigente es que no se contempla un mecanismo de protección a la maternidad, ni la cobertura en caso de un accidente laboral. Sin embargo, es fácil demostrar que una de las peores alternativas es reproducir, como lo hace el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, normas de dudosa eficacia entre las empresas medianas y grandes, y de muy masivo incumplimiento entre los establecimientos más pequeños.

Las grandes empresas cuentan con costosos y sofisticados departamentos de recursos humanos para lidiar con las trabas administrativas, judiciales y financieras que impone la legislación laboral. Esto escapa a las posibilidades de la mayoría de los emprendimientos más pequeños y de las familias que contratan una persona para desarrollar las tareas domésticas. Por eso se produce un masivo incumplimiento, generando una situación de alta vulnerabilidad social para los trabajadores y de riesgo judicial para los empleadores.

El Congreso tiene la oportunidad de hacer un aporte muy relevante a la equidad social y de género a partir de diseñar e impulsar un proyecto alternativo al enviado por el Ejecutivo. De lo contrario, quedará subsumido en la mediocridad de insistir en normas de alta ineficacia social y cuyo único impacto de relevancia será engrosar los ingresos de la “industria del juicio laboral”.

Consultas Legales: Estudio Jurídico Koval Yanzi

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Monotributo: Cambios y nuevo régimen. 100 dudas: responde AFIP.

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6 comentarios:

  1. Dr. Carlos, muy agradecida por su información, ojalá nosotras alguna vez seamos reconocidas como nos merecemos. De nosotras depende que nuestros patrones puedan desarrollar sus actividades laborales y otras, pero no somos recompensadas por ello, es muy bajo nuestro salario y grande la tarea de llevar una casa adelante y cuidar, y educar a sus hijos, que eso también hacemos aunque no se lo diga, ni se lo reconozca. Muchas gracias nuevamente.-

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  2. Anónima de las 11:10: Gracias a Ud. por su aporte y sus conceptos. Saludos.

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  3. Virginia14/3/11 6:55

    La ley se vota éste miercoles (16 de marzo de 2011) en diputados!
    El año pasado en al OIT la argentina dió el ejemplo de sus leyes para los trabajadores en casa particulares. Demos el ejemplo al resto de las naciones yendo este año a la OIT con nuestra ley aprobada!
    En la OIT se contempla también la capacitación de los trabajadores para la profesionalización del sector.

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  4. DR. Carlos C. Koval Yanzi
    Anonimo.
    Gracias a esta publicaciòn ahora tengo el conocimiento de cuales son los derechos del personal de casas particulares, ya que soy una extranjera y no estaba informada de dicha ley.
    Es importante conocer nuestros derechos, pero tambièn es importante que lo lean los empleadores para que por iniciativa propia pongan en blanco a sus trabajadores, porque muchos de ellos no saben el contenido ni la importancia de dicha ley. Me gustaria que hubiese un espot publicitario en la televisiòn para que dia a dia promuevan e insentiven a los empleadores a poner en regla a sus empleados para que todo marche en equilibrio y armonia.
    GRACIIAS POR TODO.

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  5. Que importante es estar informada y saber sus derechos. Gracias Dr. Carlos por su gentileza.

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  6. que bueno que cambie la ley. y que se tenga en cuenta la ley de maternidad, actualmente una empleada embarazada queda sin trabajo, y es cuando mas lo necesita.LA ley del trabajador tiene que ser igual para todos los trabajadores.

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